SOMOS TODO ESO QUE NOS EMOCIONA
Somos todo eso que nos emociona, eso que nos hace vibrar, eso que nos eleva y separa nuestros piecitos de la tierra para andar más livianos, más etéreos, más llenos de luz. ¿Cuándo les pasa? ¿Les pasa? ¿Cuándo? ¿Cuando ven a su equipo salir a la cancha? ¿Cuando cantan una canción? ¿Cuando aman a alguien? ¿Cuando están con sus plantas? ¿Cuando acarician al gato? ¿Cuándo les pasa? No, no. No me vengan con que ustedes no saben qué es eso. Que no se les llenan los ojos de estrellitas, que no se les acelera el pulso, que no les da esa sensación indescriptible en la panza cuando explotan de emoción. No me digan que no, porque no les pienso creer. Tal vez no lo encontraron. Tal vez no lo buscaron. ¿Y qué piensan? ¿Que va a aparecer solo? No, muchachos, a arremangarse. A adentrarse en uno, a hurgar, a revolver, a explorar... Yo sé que tiene que estar ahí. Tal vez escondido, pero tiene que estar. ¿Que ya lo encontraron? ¿Y por qué no lo hacen? ¿Que no tienen tiempo? ¿Cómo? Ah, los nenes, ...